Hoy ya no disminuyó la temperatura.
Hace un par de días, Culiacán se hubo convertido en un refrigerador por casi más de una semana, y por primera vez en mi vida, experimenté un clima distinto al acostumbrado. En años recientes, la temperatura había ido disminuyendo hasta este martes que llegamos a 6 ºC, que fue un mínimo notable en los últimos años; ese mismo día, la temperatura máxima fue de ¡17 ºC!
Muchos empezamos, me incluyo, a extrañar al calor, pues estamos acostumbrados que en invierno la mínima sea 15 ºC y la máxima 30 ºC.
Me hube idealizado viviendo en Canadá, con una temperatura fresca en todo el año, pero si no aguanté aquí, ahora menos allá. Es obvio que la humedad interviene demasiado aquí, y eso hace sentir más frío de lo normal.
Por eso digo, hay que disfrutar de este frío extraño porque tardará muchísimo en que vuelva a repetirse así, y me atrevo a decir que hubo invierno en el infierno.
©Mundo Oskuro 3JC1 XXI
Culiacán, Sinaloa, México
2007
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