En realidad, ahora le llamo el día del consumismo y la mercadotecnia, debido a que ese día, con creces, hay un gran derroche de dinero y ostentosidad. Estoy totalmente seguro de que esa "celebración" fue creada con fines lucrativos.
Ese día, como en los anteriores, busqué escabullirme y no aparecerme para no ser víctima del consumismo. Obvio, no regalé nada y no me regalaron nada, sólo me regalé una comidilla, y que ya había programado desde hace mucho con mis amigos.
Me fijé que ese día en especial, y en fechas previas, los anuncios, el ambiente y la gente se colman de motivos muy "amistosos" (a mi ver, demasiado cursis). El color rojo abunda en las calles, y empieza a causar repugnancia los rosas, azules y amarillos fosforescentes.
La moda, para muchos, es de suma importancia, y andan buscando la manera de verse mejor en esa fecha "tan especial". Tal como lo dije, el rojo y tonos afines, son los que anduvieron pegando.
He distorcionado una frase para que quedara como sigue: "La moda, te incomoda", pues no falta quién corte con unas tijeras visuales y quiera dar consejos sobre el estilo y tipo de ropa que se viste. Es evidente, también, que quien lo hace sufre por mantenerse en esa línea, reflejo de su gran inseguridad y ansias por ser aceptado por la sociedad, teniendo en mente esa frase etiquetadora: "Como te ven, te tratan".
Puede verse, que el consumismo y la moda se conjugan, haciendo tan fuerte la influencia sobre aquellos que se sienten inseguros. Gracias a los medios poderosos de manipulación, perdón, de comunicación, el consumismo y la moda se han vuelto casi obligatorios, riéndose los empresarios e intermediarios de los individuos que hacen crecer su fortuna. Ya no hayan qué inventar, porque ahora está el día de la familia, y no sé qué otras ondas más, cuyo objetivo es hacer a la gente tener un gasto extra. ¡Oh, capitalismo avorazado!
Por ello, suelo regalar después de ese día fatal, ya que las cosas bajan hasta en un 70% del precio ofrecido antes y durante el 14 de febrero. Además, también escojo un día fuera de lo común, es mejor regalar para sorprender, y no dar justo cuando más se espera. Y dado que yo no esperé nada, me la pasé bien, y me vestí tal como me gusta. Puedo decir que me escapé de los mundanos consumismo y moda.
Saludos a todos.
©Mundo Oskuro 3JC1 XXI
Culiacán, Sinaloa, México
2007

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